miércoles, 11 de septiembre de 2013

¡Miércoles de entrevista! (1): Alberto Morán Roa

¡Hola, queridos seguidores! Aquí vengo con la primera entrega de una sección que me hacía mucha ilusión traerles y que seguirá todo el mes de septiembre y octubre, si hay suerte.

Y hoy tengo el honor de presentarles a un escritor español que tuve la suerte de conocer en la pasada BLC en Madrid, un hombre que llama la atención por su melena pelirroja, su físico imponente y su voz profunda. No obstante, no es tan temible como parece y resulta ser una persona muy simpática y con gran talento a la hora de escribir y de dibujar. Además, siempre va acompañado de su risa profunda de las cavernas, como me gusta decirle siempre. 

Se trata de Alberto Morán Roa, traductor especializado en fantasía y ciencia-ficción y que ha publicado con Kelonia Editorial su primera novela, El rey trasgo, que reseñe hace pocos días.  ¡Accio entrevista!


¡Hola, Alberto! Muchas gracias por haber concedido al blog esta entrevista. 

El placer es mío. Vamos allá. 

 ¿Escribes desde hace mucho? 

Empecé a escribir reseñas hace más de diez años para la web Zona Negativa (visitadla si os gustan los cómics, si no la conocéis ya, el trabajo que allí se lleva a cabo es espectacular) y de ahí di el salto a los artículos y las columnas en cómics para distintas editoriales, que fue mi campo de instrucción particular. He aprendido mucho gracias al feedback de editores como Toni Boix: a transmitir un mensaje de una forma clara para el lector, a ajustarme a un tema y sobre todo a buscar la mejora permanente, a tomarme la escritura no como un proceso en el que todo vale bajo el pretexto de que es creativo, sino como un aprendizaje continuo. La escritura puramente creativa es muy reciente para mí, cosa de los últimos tres o cuatro años, cuando apareció un trasgo en mi cabeza y se adueñó de mi Desván de Cosas Imaginadas para incorporarlo a su propia historia. No recuerdo haberle dado la llave… simplemente entró y se hizo con todo. 

¿Cómo se te ocurrió la idea para El Rey Trasgo? ¿Cuánto tardaste en escribirla? 

Cuando aparece El Rey Trasgo en mi vida, de la nada, y se adueña de conceptos como una ciudad que vigila el mundo navegando los cielos, un militar tullido con un brazo de metal o un grupo de juglares que se adentra en una montaña. Tardé en escribirla unos nueve meses, exactamente lo mismo que para escribir la continuación. Está visto que lo mío no son procesos creativos: son embarazos. 

¿Cómo lograste contactar con Kelonia y qué sentiste al enterarte de que la verías publicada? 

Contacté con Kelonia porque conocía de antemano a sus editores, Carmen y Sergio, a través de la Federación Española de Fantasía Épica. Cuando supe que la iban a publicar me sentí entusiasmado, por supuesto, además de sereno, ya que la debacle de AJEC –editorial con la que iba a ser originalmente publicada– estaba muy reciente. Agradezco mucho a Carmen a Sergio su trabajo, su implicación y los infinitos tanques de paciencia que tienen guardados en algún lugar de su casa, conocida como Isla Tortuga. 

¿Cuándo podremos disfrutar de la continuación de El rey trasgo

Está terminada y en fase de revisión por parte de la editorial. Queremos que esté publicada antes de fin de año y estamos mirando fechas concretas. 

¿Cuál es el personaje qué más te costó moldear en la novela? 

Cada uno presentaba sus retos. Tobías tenía que ser trágico sin resultar deprimente. Kaelan pasa de ser un héroe muy puro a un hombre dañado, menos paciente, moldeado por los trágicos acontecimientos que le ha tocado vivir. Naié tenía que definirse a través de los ojos de otro personaje, tratada como un personaje secundario cuando en realidad tiene muchísimo peso, presencia e importancia. Aunque tenía las personalidades muy claras, cada personaje exigía una aproximación especial, un trato distinto, por lo que si bien no ha habido uno particularmente complicado, todos exigieron mucha dedicación por mi parte. Quería que los personajes fuesen sólidos, interesantes, creíbles, así que la caracterización no era un aspecto en el que estuviese dispuesto a pasar por alto ningún detalle. 

¿Te sientes reflejado en alguno de ellos? 

Hay un poco de mí en cada uno de ellos. Creo que no se puede evitar al crear personajes el legarles una parte de ti, de aquello que admiras, de aquello que desprecias. Hay frases, matices, reacciones, observaciones, que releo ahora que se ha cumplido un año de la publicación de la novela y se me escapan las sonrisas al verme reflejado en algunas líneas. 

¿Te costó dar vida al personaje que da nombre a tu novela? 

En absoluto, fue uno de los más sencillos. Él apareció ante mí creado del todo. Sus líneas se escribían solas, era como transcribir una entrevista. En la segunda parte su caracterización es prácticamente la misma con un matiz añadido, pero el contexto en el que tiene lugar ha sufrido una importante vuelta de tuerca, así que ha sido como empezar de nuevo, con la misma sensación de sorpresa, de novedad, de asombro. Así me tiene El Rey Trasgo. En vilo. Sabe de qué hilos tirar. 

¿Reflejas de alguna forma nuestra sociedad en el mundo que has creado? 

Hay varias reflexiones sobre el uso del poder, el liderazgo, la gestión de la paz, además de ciertas piruetas simbológicas aquí y allá, pero nada más. Con El Rey Trasgo no quería dar mi visión sobre el mundo moderno o exponer una crítica a la sociedad: quería contar la historia de El Rey Trasgo. Si bien no soy impermeable al mundo que me rodea y había aspectos que quería tratar aunque fuese de forma indirecta, la prioridad recaía en la historia y los personajes. 

¿Tienes alguna manía a la hora de escribir? ¿Algún tipo de ceremonia? 

En los últimos años me he ritualizado bastante. Me gusta disponer de tiempo por delante, detesto las prisas o encajar líneas en un puñado de minutos libres. Escucho música apropiada para escribir: black metal atmosférico, dungeon synth, dark ambient (en la sección “playlist” del blog podéis encontrar a qué música aluden esos términos tan raros). Quemo incienso de sándalo o limón. Tengo siempre algo a mano para beber en función de las necesidades: té helado, powerade, bebidas energéticas. Y si es de día bajo un poco las persianas para tener una luz tenue. 

¿Sueles acompañarte de música a la hora de escribir? 

Siempre. Cuando escribo todo lo que escucho gira en torno a la música ambiental y atmosférica con elementos folk, pinceladas electrónicas (teclados, sintetizadores) y un fuerte componente metal, fundamentalmente black con la visita ocasional de subgéneros como el avantgarde o el melodeath. ¿Nombres? Summoning, Agalloch, Winterfylleth, Caladan Brood, Terra Tenebrosa. 

¿Alguna canción que te recuerde a tu novela? 

Pantheist, de Agalloch y Land of the Dead, de Summoning, son las canciones fetiche de la novela. En el caso de la segunda parte esos puestos corresponden a Ashen Cold, otra vez de Summoning, y Wild Autumn Wind, de Caladan Brood. 

¿Eres de los que hacen esquemas cuando escribes o te dejas llevar por la improvisación y la inspiración? 

Dedico mucho tiempo a la preparación, la planificación y los esquemas. Con la primera parte empleé muchas páginas en preparar cada trama y planear cómo se iban a entrelazar. En la segunda parte el trabajo ha sido incluso más concienzudo, meticuloso y obsesivo. Empecé planeándola en una libreta. Cuando se quedó pequeña pasé a los folios. Cuando ellos también se quedaron pequeños grité y me compré una pizarra blanca. Creo que la dedicación ha merecido la pena: la trama de Títeres de Sangre es más ambiciosa, más grande y mejor. En la primera parte los entornos eran más aislados: aquí las ubicaciones y los personajes se multiplican. 

No obstante y pese a toda la planificación previa, siempre hay un pequeño espacio para la inspiración, sobre todo a la hora de añadir detalles a la ambientación, de dar matices y personalidad a una conversación. Digamos que la inspiración se ocupa de añadir los detalles una vez ha fraguado el cemento de la estructura. 

Los escritores suelen ser grandes lectores, ¿a qué edad empezaste a leer? ¿Cuáles son tus escritores y libros favoritos? 

Empecé muy pronto. Recuerdo que mi más temprana aproximación fue la Espada de Liuva, que leí cuando no levantaba un palmo del suelo. No acostumbro a tener una lista de autores favoritos, aunque me gustan -cada uno por distintos motivos- Michael Moorcock, J. R. R. Tolkien, Robert Howard, Terry Pratchett, Robert Holdstock, Joe Abercrombie, Alan Moore, Grant Morrison o Rick Remender. 

También eres traductor, ¿te ha ayudado o influenciado eso en alguna manera cuando escribes? 

Desde luego que sí. Me ha aportado constancia, atención al detalle, capacidad de organización, meticulosidad y una tolerancia a la cafeína y la nocturnidad que no son de este mundo. Debo mucho a mi experiencia como traductor. 

Y ya, para finalizar, una última pregunta: tras terminar con la trilogía de El rey trasgo, ¿tienes en mente escribir alguna otra historia? 

De hecho, ya lo estoy haciendo. Solo diré una cosa: mirad al mar. Por allí vendrán. 

¡Muchas gracias por todo, Alberto! Estaremos atentos a tus próximos proyectos.
 
Gracias a ti por tu tiempo e interés. A todos: podréis volver al reino del trasgo, el reino de las lágrimas y la roca, a finales de este año. Os estaremos esperando. 


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7 comentarios:

Laura S.B. dijo...

Estupenda entrevista, muy interesante. Es cierto lo de la voz de Alberto, da gusto ecucharlo, y su novela es altamente recomendable :)

Yuuko dijo...

Después de leer esta reseña apetece entrar en este mundo. A ver si pillo el libro pronto! :D
Salu2

Tania dijo...

Vaya, no conocía al escritor, pero sí que se expresa bien. ¡Apunto su novela!
Gracias por la entrevista ^^

Mike dijo...

A ver si leo algo de él :)

Maxglo Martin dijo...

Muy buena entrevista. Tendré que leerme su novela, me llama mucho.

esa estrella... dijo...

Con la entrevista me he quedado pillada :P A ver cuando puedo leer el libro ^^

Gracias por la entrevista!!

besitos<3

Davinia Martín Henríquez dijo...

El vikingo es muy simpático y habla súper bien, ¿eh?

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